GASTA EL 20%
DE LA ENERGÍA DEL ORGANISMO
El
cerebro no descansa
Consume 10 veces más energía de lo que cabría
esperar teniendo en cuenta su tamaño
Por AMÉRICA
VALENZUELA (elmundo.es)
MADRID.- Aún
es un misterio por qué el cerebro consume tanto 'combustible'.
Consituye el 2% del peso del cuerpo y sin embargo gasta el 20%
de la energía de nuestro organismo. Incluso en reposo,
continúa 'trabajando'.
Desde el
siglo XIX, hay dos teorías principales sobre el gasto
energético del cerebro. Una postula que el encéfalo
demanda más o menos energía dependiendo de la
situación momentánea del entorno a la que se enfrente.
La otra señala que gasta la energía principalmente
en el mantenimiento de la información "para interpretar,
responder e incluso predecir las demendas medioambientales".
Así
lo explica Marcus E. Raichle, de la Universidad de Washington.
El científico, especialista en técnicas de visualización
del cerebro, ha repasado los últimos avances en el conocimiento
del gasto energético del cerebro en un artículo
publicado en la revista 'Science'.
Gracias
a los avances tecnológicos, en particular a la neuroimagen,
los expertos han podido obtener nuevos datos para dilucidar
en qué gasta su energía el cerebro. "La PET
y la RMN funcional permiten observar los cambios, ante estímulos
controlados, en la circulación de sangre en el cerebro
y el metabolismo, o lo que es lo mismo, la energía consumida",
explica.
Estos estudios
han revelado que el cerebro consume muy poca energía
para responder al entorno como para explicar la inmensa cantidad
que gasta de manera constante. ¿En qué invierte
el cerebro tanto combustible? De acuerdo con Raichle, "el
60-80% de la energía se dedica a mantener la conexión
entre neuronas. El resto, entre un 0,5% y un 1%, se dedica a
responder a las demandas del medio exterior".
Para explicar
este balance energético, el autor señala la creación
de rutas neuronales como el principal sumidero de energía.
El cerebro recibe de forma constante señales del exterior
que procesa y, poco a poco, va forjando redes neuronales. Es
un proceso largo y se forman muchas rutas diferentes simultáneamente.
Por otra
parte, el cerebro es como una especie de bola de cristal, es
decir, genera predicciones sobre el futuro utilizando información
que ha recogido a lo largo del tiempo con experiencias. Utiliza
la información extraída de vivencias para anticiparse
y prepararse para lo que pueda ocurrir en el futuro más
inmediato. "Desde hace tiempo se cree que la habilidad
de reflejar acontecimientos presentes en otros pasados o contemplar
el futuro ha facilitado el desarrollo de los atributos exclusivos
humanos, como la imaginación y la creatividad",
afirma.
¿Pero
qué sucede con el cerebro de un recién nacido?
Un bebé que acaba de nacer no tiene experiencias previas
a las que recurrir. Para suplir esta 'carencia', "vendría
al mundo con unos factores de predicción iniciales, que
serían los genes. Poco a poco iría almacenando
nuevos datos para perfeccionar las predicciones".
Estas son
unas primeras aproximaciones extraídas a partir de los
datos obtenidos estos años con las nuevas técnicas
de imagen. Raichle está seguro de que las próximas
investigaciones desvelarán con detalle en qué
gasta la energía el órgano del traje gris. "Uno
de los retos de la neurociencia es comprender las funciones
asociadas con este gasto", sentencia.
Fuente:
Diario "El Mundo", España
Diciembre
de 2006
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