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TERAPIA
CELULAR
Cuatro
pacientes recuperan la vista con un implante de células de
su boca
Por
ISABEL PERANCHO
Un
grupo de científicos nipones ha dado a conocer esta semana
un novedoso procedimiento para restaurar la capa superficial
de la córnea, la ventana transparente a través de la que vemos.
La
técnica consiste en reemplazar el tejido dañado que impide
la visión por uno nuevo creado en el laboratorio a
partir de las células madre obtenidas de una pequeña muestra
de epitelio de la cavidad oral del propio afectado. Los cuatro
pacientes que han participado en el ensayo de este método
han recuperado la vista.
Los
cultivos de células precursoras para regenerar la superficie
ocular no son una novedad. De hecho, ya se están empezando
a utilizar en muchos centros.
La diferencia
del nuevo método es que, mientras con el procedimiento habitual
el tejido del que se obtienen los progenitores celulares es
el propio ojo, en el trabajo que publica el último 'The New
England Journal of Medicine' se propone otra fuente: la mucosa
que recubre el interior de la boca.
Probada
con éxito en animales
Los
investigadores, de la Universidad de Osaka, han reproducido
por primera vez en humanos la técnica que ya había sido probada
con éxito en otro estudio con conejos.
Eligieron
a cuatro pacientes con insuficiencia límbica, una dolencia
que impide que el epitelio corneal se regenere semanalmente
de forma natural. Tres de ellos habían rechazado, a pesar
de la terapia inmunosupresora, un implante celular de donante,
una de las terapias convencionales.
Habitualmente,
el tejido se obtiene del limbo del ojo sano, pero en el caso
de que los dos estén dañados se recurre al de un familiar
inmunocompatible o al de un donante cadáver. En estos últimos
casos el paciente tiene que seguir un tratamiento inmunosupresor
para evitar el rechazo del implante.
En la
nueva investigación a todos los pacientes se les extrajo quirúrgicamente
una pequeña muestra de tejido (de aproximadamente tres por
tres milímetros de diámetro) de la parte interior de la mejilla.
Se aislaron las células madre epiteliales de los trozos de
mucosa oral y se cultivaron en condiciones especiales en el
laboratorio para potenciar su crecimiento. Unas semanas más
tarde se recolectaron las capas de tejido resultante.
Éste
se implantó quirúrgicamente en los ojos de los pacientes sin
necesidad de suturas. Sus córneas recuperaron poco a poco
la transparencia y su agudeza visual mejoró. No se detectaron
complicaciones. Un año después de la intervención, se mantenía
la mejoría.
El análisis
de las muestras de tejido reveló que el método de cultivo
usado logró que los progenitores celulares de la boca se diferenciasen
y se transformasen en epitelio corneal.
De hecho,
los autores sostienen que, a pesar de las diferencias entre
los dos tipos de tejidos, al final del proceso el material
de la cavidad oral se parecía más al del ojo que al de su
lugar de origen.
Fuente:
Diario "El Mundo", España
Septiembre
17 de 2004
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