Anduvo nomás
guapeándole a la vida,
anduvo nomás
corajeándole al silencio.
De aquí para allá
cabizbajo sin protesta,
de aquí para allá
con sus cuatro hijos a cuesta.
Pelando caña por Tucumán,
en Chaco y Corrientes con el algodón,
Santa Fe lo tuvo entre el maizal,
bajo la tormenta en medio el temporal.
A ese Julio Arce
allá por Balcarce, juntando papa
sin espalda se quedó.