Ahora
el vino equilibra la vida
Resultados
de un estudio realizado en Estados Unidos, aseguraron que las
personas que beben alcohol en forma moderada son más propensos
a ser ordenados en sus comidas, estar más saludables y a realizar
mayor actividad física
Un
grupo de investigadores del Centro de Prevención y Control
de las Enfermedades de los Estados Unidos, analizó la información
recolectada durante 2003 en una encuesta telefónica y descubrió
que aquellas personas que no consumían alcohol tenían un riesgo
mayor de padecer una enfermedad cardíaca, que aquellos que
lo hacían en forma moderada.
Durante varios años se debatió sobre los beneficios que producía
en el organismo el consumo de bajas medidas de alcohol. De
hecho, especialistas anunciaron que una o dos copas de vino
tinto diarias eran favorables para el corazón. Este análisis
explicó, gracias a los datos de 250 mil encuestados, que la
clave está en el estilo de vida que acompaña la ingesta.
Descubrieron que aquellos que consumían alcohol en forma moderada
tenían una tendencia a ser más saludables, mejor educados,
con un nivel económico mayor y hacían más ejercicio que las
personas que no tomaban. Es decir que el alcohol no es lo
que marca la diferencia sino el estilo de vida que lo acompaña.
Este estudio se realizó por la preocupación que tenía la entidad
en relación al abuso de bebidas que existe en Estados Unidos,
ya que análisis previos habían demostrado que el exceso (cinco o
más vasos diarios) incrementa el riesgo de desarrollar enfermedad
cardiovascular. Por este motivo, aconsejan a las personas
respetar una dieta que limite su consumo a dos vasos diarios
para los hombres y uno para las mujeres.
Colesterol bueno
El médico cardiólogo especialista en prevención primaria,
doctor Eduardo Esteban, aclaró de acuerdo a un informe realizado
por Pro-Salud News- que lo beneficioso para el organismo es,
en 150 cm3 de vino, la cantidad de alcohol que tiene (aproximadamente
un 10 por ciento), que produce un aumento del colesterol bueno".
"Es muy difícil extrapolar los resultados de este estudio
a la población en general. Si una persona que consume un cantidad
moderada de vino lleva un estilo de vida más saludable, es
discutible, ya que hay que analizar en que zona reside, cuál
es su educación y su nivel socio-económico, de acuerdo a los
target de marketing", aseguró el especialista.
Esteban agregó que el doctor René Favaloro desde hace muchos
años definió a las dos copas de vino, o los dos vasos de cerveza
o la medida de whisky, como la recomendación diaria.
"Lo importante aclaró- es el porcentaje de alcohol, es decir
15 ml de alcohol que produce un aumento de colesterol HDL,
en aquellos pacientes que no tengan problemas de triglicéridos
o de diabetes, porque sino se contrarresta el beneficio aumentando
los triglicéridos".
"El consumo de estas bebidas alcohólicas no son indicaciones
para realizar a toda la población. Hay que aclarar que tiene
que ser para personas que no sean hipertensas, y que debe
ser recomendado por el médico especialista. Los mitos se terminan
cuando aparecen las evidencias, por este motivo cada paciente
es distinto y la ingesta o no de alcohol debe ser determinada
por el especialista", concluyó Esteban.
Por otra parte, entidades tales como la American Heart Association,
afirman que la ingesta de alcohol aumenta los peligros de
hipertensión, alcoholismo, obesidad, accidente cerebrovascular,
cáncer de mama, suicidios y accidentes de todo tipo.
Los resultados de esta investigación serán publicados en la
edición de mayo del American Journal of Preventive Medicine.
Vino vs. cerveza
Por otra parte, existen varias personas que, abrazados a la
creencia de que la cerveza incrementa la presión arterial,
toman vino tinto, a su vez considerado beneficioso para la
salud en general. Pero un estudio australiano desmitificó
esta idea y probó que ambas bebidas alcohólicas la elevan
a niveles muy similares.
Gracias a los componentes antioxidantes del vino se puede
creer que los efectos negativos que produce el alcohol en
la presión arterial se pueden contrarrestar. Pero este concepto
no se descubrió en los 24 hombres no fumadores y sanos que
analizó la investigación.
Durante dos semanas los voluntarios se mantuvieron alejados
del alcohol. Durante el mes siguiente un grupo mantuvo su
abstinencia, otros recibieron 375 ml de vino tinto diarios
y los últimos tuvieron la opción de tomar 1.125 ml de cerveza
o vino tinto de baja graduación alcohólica.
Aquellos que tomaron cerveza tuvieron en promedio, un aumento
en su presión sistólica (el primer número en la lectura de
la presión sanguínea) de 2.9 milímetros de mercurio (mm Hg).
Los que recibieron vino aumentaron su presión sistólica en
1.9 mm Hg en promedio. A su vez, la cerveza aumentó el ritmo
cardíaco a cinco golpes por minuto promedio mientras que el
vino tinto lo elevó a cuatro.
Por lo tanto, el consejo de los especialistas para aquellos
hombres con riesgos de tener su presión arterial alta o con
hipertensión es beber menos de dos vasos diarios. Dentro de
ese rango, se pueden obtener los beneficios del alcohol, gracias
a sus propiedades anticoagulantes y el incremento del colesterol
HDL (bueno), motivos por los cuales es considerado como
protector del corazón.
Fuente: Pro-Salud News
Mayo
4 de 2005
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