HIPERTENSION
ARTERIAL
Cuando
la presión sube
Por
Claudia Lombardi
La
hipertensión, que según datos de la OMS afecta a cerca de
691 millones de personas, continúa siendo una de las afecciones
médicas crónicas más comunes en los países desarrollados.
Esta enfermedad asintomática y peligrosa representa el factor
de riesgo más importante de derrame cerebral y uno de los
tres mayores de enfermedad coronaria.
Es la causa de muerte más común en los países desarrollados.
Aunque la hipertensión es de fácil diagnóstico y existe una
variedad de tratamientos, se sigue tratando insuficientemente,
con bajo nivel de reconocimiento, tratamiento y control.
En
la Argentina, la hipertensión tiene una prevalencia de entre
el 25 y el 30% en la población adulta. Sin embargo, sólo el
55% de estas personas sabe que es hipertenso y de este grupo,
solamente una pequeña porción de entre el 6 y el 13%, está
tratada y con la presión controlada.
La hipertensión arterial es uno de los problemas de salud
más comunes, tanto de los países desarrollados como de los
países subdesarrollados. Los índices de esta enfermedad se
han ido incrementando poco a poco, debido a la adopción del
estilo de vida y el tipo de dieta de los países del Primer
Mundo. El 20% de la población la padece: descubra qué es,
cómo puede prevenirse y tratarse.
La
presión arterial es la presión necesaria para hacer circular
un suministro de sangre adecuado a través de las arterias
a todas las partes del cuerpo, incluyendo los órganos clave.
La presión varía según ciertos factores corporales. Después
de dormir la presión arterial es más baja; después de esfuerzos
físicos y durante los momentos de ansiedad, la presión arterial
tiende a ser mayor. Otro dato importante es que el estrés
y el ruido elevan la presión arterial en algunas personas.
El aumento de la presión es uno de los principales condicionantes
de la arteriosclerosis, formación de placas duras de material
fibroso que ocluyen el interior de los vasos sanguíneos y
limitan la elasticidad normal de las arterias, lo que les
impide que lleven los nutrientes a los tejidos, particularmente
el oxígeno.
Cuando
la hipertensión está presente, el corazón debe funcionar mucho
más para bombear la misma cantidad de sangre.
Del total de pacientes hipertensos se calcula que un 30 por
ciento desarrollará complicaciones de arteriosclerosis, y
el 50 por ciento sufrirá una lesión en alguno de los órganos
blanco, como la retina, el cerebro, el corazón o el riñón.
Lo grave de esta enfermedad es que es silenciosa; durante
el desarrollo de estas complicaciones, la persona prácticamente
no presenta molestia alguna que pueda estar relacionada con
la hipertensión. No en vano se ha ganado el sobrenombre de
"la asesina silenciosa".
¿Qué
causa la presión arterial?
La
causa de la hipertensión no siempre puede identificarse. Cuando
una causa no puede ser determinada, lo cual sucede en cerca
del 90 por ciento de los casos, la enfermedad se llama hipertensión
primaria; si se puede determinar la causa es denominada secundaria.
Las causas comunes incluyen enfermedad renal, trastornos hormonales,
el embarazo y los anticonceptivos orales.
Como
en muchas enfermedades, existen poblaciones específicas en
las que la hipertensión tiene características especiales.
En el caso de la raza negra, encontramos una cantidad de hombres
hipertensos dos veces mayor que el número que corresponde
a la raza blanca, y cuatro veces más complicaciones relacionadas
con la hipertensión que en estos últimos.
Las personas jóvenes menores de 30 años que padezcan hipertensión
tendrán una esperanza de vida mucho menor si no reciben tratamiento
adecuado. Pero las mujeres hipertensas tienen un mejor pronóstico
que los hombres: los especialistas creen que esto se debe
al efecto protector de los estrógenos de su cuerpo.
Es
importante aclarar que cualquier persona puede tener presión
arterial alta. Muchos tienden a creer que la enfermedad es
exclusiva de personas ansiosas y con sobrepeso, pero la persona
más calmada y delgada puede ser hipertensa. La enfermedad
tiende a ser hereditaria, pero esto no ocurre en todos los
casos.
Poca
sal, mucha salud
Los
alimentos ya contienen todas las sales necesarias para su
salud. Por lo tanto, no es necesario que añada al cocinar
o que ponga el salero en la mesa. También hay que evitar las
comidas preparadas que tengan mucha sal, como las conservas
o los alimentos precocinados. Acostumbrarse es fácil, y las
ventajas son muy grandes.
Aquí están algunos consejos para reducir la ingesta total
de sodio:
| |
No
le agregue sal a los alimentos (si está considerando un
sustituto de la sal, consulte a su médico principal). |
| |
Chequee
las etiquetas alimentarias para averiguar el contenido
de sodio por porción. Por ley, esta información deberá
aparecer en todas las etiquetas de nutrición. Los productos
marcados "sin sodio" deberán tener menos de 5 mg de sodio,
"sodio bajo" significa 140 mg o menos, "sodio muy bajo"
significa 35 mg o menos, "sodio reducido" significa que
el contenido de sal del producto ha sido reducido en por
lo menos un 75 por ciento; y "no salado" significa que
no se ha agregado nada de sodio al producto (sin embargo,
los alimentos pueden contener sal naturalmente). Recuerde
que el sodio está presente en otras formas, incluyendo
bicarbonato de soda, levadura en polvo, el glutamato monosódico,
la mayoría de los preservativos y cualquier ingrediente
que comience con la palabra "sodio". |
| |
Los alimentos
típicamente altos en sal incluyen: el jamón, el tocino,
las carnes del almuerzo, las sopas enlatadas, el queso,
los productos de queso procesados, las cenas congeladas,
la comida rápida y los condimentos, como el ketchup, la
mostaza, la salsa de soja y la salsa para bifes. |
Tener
el peso justo
A
cada edad y altura le corresponde un peso adecuado. Si tiene
exceso de peso, haga una dieta de pocas calorías. Adelgace
lentamente, huyendo de los "regímenes milagrosos". Se encontrará
mejor y su presión también.
Mover
el esqueleto
Pasear
un rato cada día e, incluso, practicar algún tipo de ejercicio
físico adecuado a su edad, le hará estar más ágil y se sentirá
mejor. Mejorará en vitalidad y ganará el campeonato de su
salud.
Poco
alcohol
Un
poco de vino o cerveza en las comidas no le perjudicará, pero
intente reducir al máximo el consumo de alcohol. A partir
de hoy, procure beber bebidas no alcohólicas. Este sí que
será un brindis a su salud.
Adiós
"pucho"
Haga
que, a partir de ahora, sus pulmones tengan siempre aire puro.
Mucha gente ha conseguido dejar de fumar. Seguro que usted
también puede hacerlo. Es cuestión de proponérselo y -si lo
cree conveniente- de contar con la ayuda de algún programa
de deshabituación.
Medicación
al pie de la letra
El
hecho de que usted se encuentre bien no quiere decir que pueda
dejar, reducir o modificar su medicación. Acuérdese cada día.
Tómela exactamente como le ha dicho el médico. Es la mejor
manera de tener la presión controlada. Sólo usted puede controlar
su presión. Hacerlo es fácil e importante. Como usted ya sabe,
la hipertensión (tener la presión alta) es un factor de riesgo
para su salud, un factor que no puede eliminarse, pero que
se puede controlar.
En
general, la hipertensión no da molestias, frecuentemente nos
olvidamos de tomar la medicación o seguir los consejos del
médico. Tener la presión controlada es fácil, pero sólo usted
puede hacerlo. Si hace una vida saludable y toma la medicación,
aumentará su bienestar y mejorará su calidad de vida.
Nuevos
tratamientos
El
mayor conocimiento de la presión arterial alta y de los métodos
de tratamiento más eficaces ha contribuido a una disminución
del 50 por ciento de la incidencia del accidente cerebrovascular
y a la disminución del 35 por ciento de la coronariopatía
desde 1972.
Se calcula que una cuarta parte de las personas con hipertensión
podría disminuir la presión arterial normal realizando cambios
permanentes en su modo de vida.
Recientemente se llevó a cabo el estudio INSIGHT, realizado
entre septiembre de 1994 y junio de 2000, con el objeto de
evaluar el efecto del tratamiento antihipertensivo sobre la
morbilidad y mortalidad de origen cardiovascular y cerebrovascular
en pacientes hipertensos con factores de riesgo asociados,
estudio que demostró la efectividad de la nifedipina en la
reducción de la morbi-mortalidad cardiovascular al compararla
con un tratamiento convencional (HCTZ + amiloride). Se observó,
después del estudio, un 50% menos de eventos cardio y cerebrovasculares
de lo previsto de acuerdo a los cálculos de riesgo cardiovascular
del estudio Framingham.
El estudio INSIGHT establece el éxito a largo plazo del tratamiento
con nifedipina en pacientes hipertensos con factores de riesgo
adicionales y confirma el papel de este antagonista del calcio
como medicamento de primera elección para el tratamiento de
estos pacientes.
Fuente:
www.alfabeta.net
|