ACCIÓN
EN LAS VÍAS RESPIRATORIAS
Tomar
vitamina E y zinc durante el embarazo previene el asma en los
niños
CRISTINA DE MARTOS
(elmundo.es)
MADRID.- Una
ingesta adecuada de vitamina E y zinc durante el embarazo previene
la aparición de trastornos respiratorios. Un estudio
señala que los niños tienen menos asma o sibilancias
(silbido producido por el paso del aire) cuando sus madres siguen
este régimen.
"Los
nutrientes que toma una madre durante el embarazo pueden modular
el desarrollo del asma al influir en el crecimiento de las vías
respiratorias del feto", concluyen los autores del estudio
que ha aparecido en la revista 'American Journal of Respiratory
and Critical Care Medicine'.
Para evaluar
los efectos de esta y otras vitaminas y de algunos minerales,
los investigadores, liderados por Graham Devereux, del Departamento
de Medicina Medioambiental y Ocupacional de la Universidad de
Aberdeen (Reino Unido), hicieron un seguimiento a 1.253 mujeres
durante el embarazo y a sus hijos en sus primeros cinco años
de vida.
Los niños
cuyas madres pertenecían al grupo de ingesta de vitamina
E más baja tenían un riesgo más de cinco
veces mayor de padecer asma crónica y sibilancias, en
comparación con los del grupo de mayor ingesta.
El consumo
de alimentos ricos en zinc, que como la vitamina E tiene propiedades
antioxidantes, también prevenía la aparición
tardía del asma, las dificultadas respiratorias (en ausencia
de resfriado) y el eczema. Esta relación no se observó
con ningún otro mineral o vitamina.
Según
sugiere Devereux en declaraciones a elmundo.es, "sería
necesario realizar un estudio en el que se aumenten en la dieta
los alimentos ricos en vitamina E y zinc para determinar cómo
podemos prevenir exactamente el asma infantil modificando la
dieta materna durante el embarazo".
Doble
acción
Estos resultados sugieren que la vitamina E tiene una doble
acción sobre la función pulmonar y la inflamación
de las vías respiratorias y estos efectos tienen lugar
en diferentes momentos, durante la gestación o tras el
parto.
"Parece
que los niveles plasmáticos de vitamina E durante las
primeras semanas de embarazo están asociados con una
mejor función pulmonar ya que influye en el desarrollo
de las vías aéreas-, mientras que las acciones
tardías se reflejan en un efecto sobre el sistema inmune
del feto, que se desarrolla en las semanas 12 a 15 de gestación",
explicó Devereux.
Los beneficios
observados en este estudio resultaron ser mucho mayores para
aquellos bebés que recibieron lactancia natural. Una
posible explicación, según Devereux, es "que
la dieta de una mujer durante la lactancia suele ser similar
a la que llevó en el embarazo y por tanto se reflejará
en la leche. Los niños alimentados con biberón
son privados de esta influencia materna tras el nacimiento".
En cuanto
al posible beneficio que podrían suponer los suplementos
dietéticos a la luz de estos resultados, los autores
indican que "son necesarias más investigaciones
sobre este punto antes de sacar alguna conclusión".
Fuente:
Diario "El Mundo", España
Septiembre
de 2006
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